Sharon cree que ya es momento de ir a ver al gran jefe y pedirle su deseado aumento.
Los conceptos acaban remezclados, de tal forma que al final el aumento es de tamaño de pene, que el gran jefe pasa a ser de carne sin hueso, y que Sharon deja de pedir para gastar sus babitas lubricando al gran jefe, que arde en deseos de romperle el culo y enrojecerle la almeja.
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